Ocho de mayo
Al despertar cada mañana,
me siento solo, vacío,
pensando que el nuevo día,
sea diferente,
sin embargo mi deseo
nunca se cumple,
y así sin pena ni gloria
pasa otro día…
Hoy es un día especial,
es tu santo
y san Víctor te hará feliz,
conseguirá que seas más fuerte,
que seas un vencedor,
que tu caminar por la vida,
sea una continua victoria,
el valor de un alma grande,
animada,
por tu nombre de triunfador…
Mi tributo a ti,
a tu nombre
es lograr que estés satisfecho,
en tu continuo caminar,
y esperes siendo el mejor,
el gran luchador,
otro ocho de mayo…
Mi alma hoy estará contenta,
en este día tuyo,
aunque siga rota y pensando…
Lejos te veo más cerca,
cerca te siento más lejos;
cuando sueño contigo,
te tengo en mí…
¿Y tú quien eres?
Eres quizás una ilusión,
un sueño sin despertar
un sentimiento lleno de vida…
¿O acaso no eres nada?
Y tú hoy y siempre ,
hazme el favor,
de ser el más grande,
el gran vencedor,
sencillamente ser Víctor…
Ocho de mayo
Al despertar cada mañana,
me siento solo, vacío,
pensando que el nuevo día,
sea diferente,
sin embargo mi deseo
nunca se cumple,
y así sin pena ni gloria
pasa otro día…
Hoy es un día especial,
es tu santo
y san Víctor te hará feliz,
conseguirá que seas más fuerte,
que seas un vencedor,
que tu caminar por la vida,
sea una continua victoria,
el valor de un alma grande,
animada,
por tu nombre de triunfador…
Mi tributo a ti,
a tu nombre
es lograr que estés satisfecho,
en tu continuo caminar,
y esperes siendo el mejor,
el gran luchador,
otro ocho de mayo…
Mi alma hoy estará contenta,
en este día tuyo,
aunque siga rota y pensando…
Lejos te veo más cerca,
cerca te siento más lejos;
cuando sueño contigo,
te tengo en mí…
¿Y tú quien eres?
Eres quizás una ilusión,
un sueño sin despertar
un sentimiento lleno de vida…
¿O acaso no eres nada?
Y tú hoy y siempre ,
hazme el favor,
de ser el más grande,
el gran vencedor,
sencillamente ser Víctor…
veintisiete
Dos…
Siete…
Dos amigos,
tú y yo…
Siete esperanzas…
Impaciencia, satisfacción,
amenaza, adhesión,
nobleza, anhelo,
simpatía …
Impaciencia, desasosiego,
inquietud, ansiedad,
llora mi corazón
mientras espera tu llegada…
Satisfacción, confianza,
deseo cumplido, razón,
de mi alma en tu presencia …
Amenaza, reto,
desafío, advertencia,
a los mal paridos
que pretenden quebrantarte …
Adhesión, devoción,
fidelidad, aceptación,
a tu alma grande y
generosa en todo mi tiempo…
Nobleza, hidalguía,
señorío, grandeza,
cuando tu corazón se rompe
por servir a los demás…
Anhelo, agonía,
afán, pasión,
si el dolor te destroza
esperando que llegue la soledad…
Simpatía, afecto,
aprecio, hermandad,
siempre al mirarnos,
al caminar recitando
nuestros secretos…
Tú ya con veintisiete…
Y yo te siento…
Impaciente, satisfecho,
amenazado, con adhesión,
noble, lleno de anhelo,
simpático …
Mi sueño es…
Será…
Ser tu mejor amigo
hasta la eternidad…
Cambiar
Solo tengo fracasos, tristezas,
a veces la felicidad me llama;
me siento dichoso, alegre....
Sin embargo siempre acaba mal.
Será esto la vida, tristezas, fracasos..,
Acaso es esto vivir.....
Dímelo tú, fuente,
que tu triunfo es manar.
Quizás me digas con miedo la verdad,
una verdad imposible tu ansia,
tu anhelo , de cambiar
ese agua pura y cristalina
por un negro y sucio lodazal ...
¿ Por qué no ? ¡ Tu triunfo es cambiar !
Dímelo tú, árbol,
que floreces en cada primavera ,
que das sombra en verano,
que lloras tus hojas con nostalgia en otoño…
¿ Ese es tu triunfar ? ¡ Claro que no !...
Tu quisieras ser diferente,
quizás tu ansíes florecer en otoño,
llorar en primavera y en verano descansar…
¡ Tu triunfo es cambiar !...
¡ Y tú eterno mar de los poetas !
¿ Me lo dirás ?
Eres azul, maravilloso;
eres musa e inspiración.
A tí te han cantado, a ti te han llorado.
¿ Cual es tu triunfo, la inmensidad ?...
Tú también quieres ser diferente...¿ Rojo ?...
¿ Más pequeño o con árboles ?
¡ Tu triunfo es cambiar !
¡ Fuente , árbol, mar ! ¿ Escuchadme !...
¡ Mi triunfo es cambiar !
Cambiar.......
Las palabras en versos, los hombres en poetas;
la lucha en ilusión, los amigos en amantes;
la sociedad en amor, los fracasos en triunfos;
la alegría en dolor......
Esta es mi quimera, mi ilusión,
es mi lucha y mi desesperación…
Por qué mi triunfo es cambiar,
cambiar hasta el amor......
Mi San Valentín
Vivir…
En la lejanía …
Las ilusiones,
los deseos de tenerte,
la esperanza
de sentir tu amor,
recordándote
en este día,
siento mi corazón
alegre,
distinto,
nuevo,
creyendo en el amor…
Estando cerca
y mirarte
es el deseo
de ser feliz,
mis temores
se rompen en este día ,
y la alegría,
el valor
de mis sentimientos,
llega a mi alma,
haciéndome comprender,
los deseos olvidados,
los caminos
recorridos pegados,
las claras mañanas
de la primavera,
la música de enamorados…
En este día especial,
vuelvo a añorar ilusión,
esperanza,
alegría,
felicidad,
amor…
Y recuerdo
en san Valentín
mis primeros versos,
cuando
mi alma adolescente
se enamoró…
Lejos te veo más cerca,
cerca te siento más lejos;
cuando sueño contigo,
te siento en mí…
Soñandote
Todas las noches
al derrumbarme en la cama,
te deseo, te añoro, te amo…
Sueño con tenerte conmigo
cada noche en mi cama,
aunque solo sea
para sentir tu aliento,
tu cuerpo,
para acariciar tu cuello,
besar tu pelo y dormir
soñando que somos los dos uno solo…
En mis largos despertares
de la noche oscura,
abro los ojos y busco tu cuerpo….
Solo encuentro mi soledad,
aprieto con fuerza las sábanas ,
intentado cubrirte con ellas
y con mis brazos
para seguir soñándote…
Al despertar por la mañana
para afrontar un nuevo día,
busco sobre la almohada tus ojos,
tus labios ,tu cuello,
y mordiendo la almohada
siento que son míos,
que tú estás …
Y juntos nos ducharemos
para vivir un nuevo día,
abrazados, pegados,
respirando nuestra pasión…
Siempre deseo volver a verte
y cuando estás frente a mi,
te miro y solo quiero
que sigas cada noche,
en mi ilusión,
cerca de mi para poder
seguir soñándote eternamente…
Homenaje a Jacinto Herrero
Platero y yo
Hace algunos días los poetas y escritores de Ávila rindieron un merecido homenaje aun “ poeta “ sin igual, no pude estar presente y bien que me hubiese gustado... Pero una cita con el arte - La Ronda de las Leyendas - en las que participé, con el papel del obispo de Ávila Fray Hernando de Talavera, como lo hago todos los años con sumo gusto, pienso que todos los abulenses tenemos la obligación de luchar con ahínco por dar a conocer nuestra maravilla, nuestra ciudad de Ávila. Ya me disculpo desde estas líneas y le rindo mi homenaje, para mi fue muy importante conocerle. Voy a relataros en esta semblanza mis recuerdos al conocerle allá por los años cincuenta.
En el verano de mis ocho años, mi madre sugirió que debía cambiar de colegio; dejaría a las dominicas de la “ Capilla “ e iría a un nuevo colegio al “ Colegio Diocesano “. El verano paso rápido y cada día sentía la llegada del curso para ir a la nueva clase. Por mi edad tenía que incorporarme en el aula de “ grado medio “, nombre importante para un muchacho de ocho años; Fui conociendo nuevos compañeros y amigos, con los que combatiría mi vida hasta bien entrada mi juventud. El cariño amable de “ sor Tomasina “ desapareció, éramos más mayores y tendríamos dos profesores; uno para las asignaturas de ciencias y otro para letras, el padre Prospero y el profesor para castellano e historia fue el padre Jacinto. Los primeros días del curso conocimos a nuestros nuevos maestros, el Padre Prospero más cercano a nosotros y nos acompañaba en los juegos. El aula estaba en el edificio de la actual Cámara de Comercio en la parte baja, sus ventanas daban a la cuesta que baja a Eduardo Marquina.
Sentado en la primera fila, al lado de mi compañero Jesús Curiel, un alumno interno de un pueblo de Toledo, que asistía a clase en “ guardapolvos “ de color caqui claro, casi verdoso, me dijo un día que era para no mancharse. Los dos estábamos escuchando y casi sin movernos las palabras del padre Jacinto, nos explicaba que para la clase de castellano deberíamos leer un libro, de un escritor andaluz de la provincia de Huelva – ser de Huelva me alentó pues tenia tíos y primos en un pueblo cercano a Moguer donde nació este escritor – se llamaba Juan Ramón Jiménez. El libro elegido fue “ Platero y Yo “. Nos pidió que quien pudiese lo comprara ya que sería una joya en futuro y el padre Jacinto disponía de varios ejemplares que usarían los que no se compraran el libro. Yo lo compré y lo compartí con Jesús.
En una de las clases nos habló de cosas que poco a poco comprendíamos mejor. Yo empecé a sentir grato la tarea de leer que nos imponía el profesor; el día de la compra de mi primer libro, intenté leerlo en casa por la noche y quedé defraudado por que no era una aventura con buenos y malos, pero lo acabé aquella noche sin saber como, quizás buscaba algo que sin saberlo medaba su lectura.
Quedé muy sorprendido cuando nos explicó que el autor era poeta y su mejor poema estaba escrito en el libro de Platero, no lo entendía pero lo acepte como cierto al venir de nuestro profesor que lo defendía y cuando leía sus capítulos daba una sonoridad a sus palabras, que después nadie ha logrado dar. Comenzó con las palabras que nunca olvidaré, y demostrándonos que Platero y yo era un gran poema de amor a un pequeño burrito muy querido por Juan Ramón... Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Solo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro... Fuimos recorriendo de la mano de nuestro burrito las costumbres de su pueblo blanco de Moguer.
Conocí el encanto de leer y me puse un objetivo, escribir cosas tan maravillosas como las que decía el libro; más que objetivo o meta de un muchacho es una quimera pues nadie escribirá como Juan Ramón; me sirvió para escribir y comunicar mis sentimientos en palabras a los demás. Muchas veces he vuelto a leer este gran poema y siempre ha sido patrón en mis ilusiones y sentimientos. Y abrigo también un profundo respeto y agradecimiento para aquel profesor, joven y ambicioso; hoy un “ gran poeta... “ Se llama este maestro Jacinto Herrero. Tengo también un recuerdo musical al sentir los pueblos de Huelva y sus “ fandanguillos “...
La niebla y la Navidad
La niebla …
Fantasmagórica,
fría y mágica…
Apretaba los árboles,
las fuentes florecían,
al juntarse ,
altaneras,
con las gotas de la niebla,
las luces amarillas
iluminaban las calles,
proyectando
sobre las aceras,
su luz expandida…
Tú y yo juntos,
amarrados
por los hombros,
mirándonos
a los ojos,
y después
descubriendo la lejanía,
sintiendo
nuestros corazones inquietos,
saltando de alegría,
caminamos por la acera,
bajo las farolas
que la niebla
hacía diferente…
A lo lejos encontramos
una casa pequeña,
brillante,
diferente,
y los dos sentíamos la niebla
en nuestro corazón,
mientras
seguíamos caminando,
ahora de la mano…
Y entonces descubrimos…
La noche más buena,
la más generosa,
la más fría en la niebla
resplandeciente…
Era NAVIDAD…
En la Navidad
Los deseos más ardientes,
ocultos por miedo,
se hacen regalo en la Navidad…
Las miradas flemáticas,
temerosas,
que siempre buscamos,
se hacen tiernas en la Navidad…
Las manos soldadas,
rotas cada día al sentirlas,
se hacen perpetuas en la Navidad….
Los abrazos pendientes,
ocultos,
deseados por el corazón,
se hacen intensos,
espléndidos en la Navidad…
Los besos olvidados,
si llegan alguna vez,
se hacen pasión en la Navidad…
Los deseos ardientes,
las miradas flemáticas,
las manos soldadas,
los abrazos pendientes,
los besos olvidados …
Son el milagro de la NAVIDAD…
Dejame amarte
Déjame verte más cerca; déjame verte y no hablarte.
Déjame querer sin verte; déjame soñar así.........
Amor, amarte, tenerte; amor, amarte, soñarte.
Amor, amarte es mi lucha; amor, amarte es mi Edén..
Amar con amor se paga; ama... ama con locura.
Ama, ama con ardor; ama, llora, sufre, muere.
Amar es siempre dolor.
Déjame verte más cerca; déjame verte y no hablarte.
Déjame querer sin verte; déjame soñar así.........
Si con mis manos pudiera construir para los dos.
Un mundo nuestro, sin que nadie moleste este amor.
Si con mi boca pudiera hablarte, decirte amor.
Sabías como te sueño, y comprenderías mi pasión.
Si con mis brazos pudiera abrazarte, cada día,
cada hora, cada instante, siempre.
sabrías lo que te siento y llorarías mi dolor.
Cuanto tiempo he pasado, mirándote,
soñando la ocasión, besándote en la pena;
vagando día a día, noche a noche.
Juntos y solos viviendo ya la eternidad.
Vuelve a ser fresca y simple.
Vuelve a ser mi siesta de deseos.
Dame siempre el amparo de tu auxilio
Para ofrecerte yo mi savia, mi pasión,
El tiempo seguirá pasando,
mi lozanía se marchitará.,
mis cabellos serán blancos.
Mis manos ya temblarán.
Mis ojos tendrán dos surcos de tanto y tanto llorar.
Mi boca estará morada de tantas veces anhelar.
Mi cuerpo estará vacío de tanto tiempo querer.
Entonces se acabarán mis días.
Entonces empezaré a ganar.
Entonces se acabará mi vida.
Entonces ganaré mi Edén.
¡ Entones, siempre y ahora !
Déjame verte más cerca; déjame verte y no hablarte.
Déjame querer sin verte; déjame soñar así.........



