A mi ella
Cuanto tiempo ha pasado,
Mirándote…
Viendo…
Tu caminar diario hacia la escuela,
soñando la ocasión de verte feliz
entre los seres que nacen solo para vivir,
y ser los más felices
en su sueño eterno de infancia…
Besándote…
En la pena cada vez que los malditos
llegan a ti dándote
falsas esperanzas de una vida mejor…
Vagando…
Día a día, esperando el milagro
que nunca llegará.
Noche a noche acompañado
de mis lagrimas,
vuelvo a soñar en estar juntos
y solos viviendo ya la eternidad.
Muchos años de templanzas
son mi felicidad.
Las rosas rojas son mi pasión.
Aquellos besos largos son mi saciedad.
Las lágrimas tuyas son mi pesar.
Para tu nueva vida qué vas a empezar
te ofrezco que
Vuelvas a ser fresca y simple.
Vuelve a ser mi siesta de deseos.
Dame siempre el amparo de tu auxilio
para ofrecerte yo mi sabia, mi pasión,
todas las estaciones y más
serán para prometerte junto a mi.
Y ahora qué…
Empezarás a vivir…
Serás el dulce sueño de la juventud…
O serás los engaños de otra vida falsa,
sin sentimientos.
Estarás cerca de mí…
O te irás a buscar el olvido
por caminos de falsedad.
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