Blogia
eljuglardetelares

POEMAS

En diciembre es Navidad

Tristeza de amor…

Es sentirte cerca

y no alcanzarte…

Es soñarte cada noche

y despertar sin rozarte …

Es  amarte a escondidas

y llorarte…

Es saber que tú me sientes

y no corresponderte…

Es anhelarte al oír tu voz

venciéndome la desilusión…

Es vivir en agosto la NAVIDAD…

 

Al despertar por la mañana

para afrontar un nuevo día,

busco sobre la almohada tus ojos,

tus labios ,tu cuello,

y mordiéndola

siento que son míos,

que tú estás …

Y así vivo con alegría en diciembre,

 nuestra NAVIDAD…

Cuatro meses y un día

Sonó el portero,

al coger el telefonillo,

reconocí tu voz,

mi corazón salto de alegría,

mientras  al final de la escalera

esperaba tu llegada…

 

Sentía en mi alma ,

el furor de la primavera,

el sonido de tus pasos ,

era música celestial

que sosegaba mi alma…

 

Frente a frente nos miramos,

nos saludamos,

con empujones cariñosos

te lleve a mi cuarto de los libros,

nos sentamos cerca,

charlamos,

revelándonos nuestros sentimientos,

nuestros pesares,

con la autentica sinceridad

de la mejor amistad…

 

Así el tiempo,

se marchó de nosotros ,

con la rapidez  de estar gastándolo,

con una satisfacción semejante

a contemplar las bellas flores,

nacidas en una mañana

de primavera total…

 

Tenias que partir,

te  acompañé,

bajando las escaleras

apoyado en tu hombro,

confirmando  planes

para nuestra siguiente cita…

Dilatamos  la despedida,

tu coche partió…

 

Y yo subiendo las escaleras,

pleno de satisfacción,

pensando el motivo

de tu inesperada visita…

 

Y recordando tu otra

inesperada visita al hospital ,

con el calor fuerte del verano,

que tanto me calmó …

 

Descubrí…

Que hacía cuatro meses y un día

de tu primera visita…

Volví a certificar que yo

y nuestra excelsa amistad,

es muy valiosa para ti…

El abrazo Robado

Dos cafés…

un bocatín…

una simple despedida…

 

Y entonces…

Un abrazo robado,

sentido,

rozando la mejilla…

 

Después una sonrisa

Y el adiós…

El temido adiós…

 

Te enamorarte…

Luchaste hasta la extenuación

por alcanzar su amor,

por tener todo,

por disfrutar en tu pequeña oreja,

el deseado susurro…

 

Anhelabas…

Dos palabras que salieran

de su maravillosa boca,

a través

de sus apasionados labios…

 

Dos palabras sencillas…

I love, te quiero, te amo…

 

Pasó mucho tiempo,

hasta que tu sueño

se hiciera realidad…

 

Y entonces,

lo muy esperado llegó,

tu corazón

se rompió de alegría,

de gozo,

de satisfacción…

 

Ya siempre…

Deseo tus despedidas,

con un abrazo largo,

un beso en la mejilla,

sin robos,

sin sorpresas,

y con las dos

mágicas palabras…

 

I love…

Te quiero…

Te amo…

Y después

Y después…

Siempre queda el amor

 

Recuerdo con ansiedad

aquel día de septiembre:

al verte mi alma se rompió

de alegría, de gozo,

de ilusión de ver

algo mío,

que nadie podía reclamar,

sintiendo cercana la felicidad…

 

Un día lejano en el tiempo

cercano en la imaginación,

te cargué,

te apreté con mi pecho

y alcancé el Edén.

 

Y después…

Siempre queda el amor

 

 

Sentirte cerca era el aliento

para seguir viviendo,

tú habías vencido mi soledad,

tú eras la antorcha

que guiaba mis pasos,

y no pasaba un solo instante

sin sentirte en mi.

Una noche al pensar

que te perdía,

aposté por morir,

por vivir sin luchar,

sin amar,

sin creer,

sin soñar…

 

Te quedaste

y yo cumplí,

y pasaron muchos años.....

Muchos sin soñar,

sin creer, sin amar,

sin luchar.

 

Y después…

Siempre queda el amor

 

 

Ya no valen los dineros,

las vanas burguesías,

los pedestales.....

Es más importante el amor,

el verdadero amor......

Sentiste ese amor sincero

y correspondido,

esa potestad de soñar…

 

Hijo no lo pierdas,

lucha y muere por él…

 

y si algún día llega

el  fruto vuestro amor.

Lo tomare entre mis brazos,

lo sentiré pegado a mi corazón.......

 

Y como lo fuiste tú,

será  mi nuevo reto

de seguir caminando,

hasta mi final de mis días

alejado de la soledad.

 

Y después…

                                Siempre queda el amor

Ensayo general

Rasurar, camisón abierto,

ducha y espera,

sobre la cama con ruedas

caminando al lugar de la cita…

 

Allí espera,

y ya dentro por mis pies

subo a la camilla,

tumbado espero el momento,

me pinchan en la ingle

para dormirme,

para evitar el dolor,

cuanta imaginación me ha suscitado,

y mi corazón dormido

para no sentir dolor…

 

Máquinas, pantallas,

rayos invaden mi cuerpo,

mi vientre se calienta,

hasta tres veces,

respiro fuerte  y expulso suave,

me revisan por dentro

rompiendo mi intimidad…

 

El transporte, los tubos,

la preparación,

me llega como un ensayo general

para mañana,

para el gran día,

para mi nuevo día de nacimiento,

el primer día de una nueva vida,

libre, hermosa,

sin tapujos, sin tonterías,

con enormes ansias

de comerme el mundo,

de compartir nuestro pacto…

Mañana bajaré ,

con la esperanza de

volver a ser el de siempre,

el que me gusta ser,

aquel que sueña y comprende,

que quiere vivir a tope,

hasta siempre,

hasta la eternidad…

Tengo miedo

 

Tengo miedo…

Mucho miedo…

De marcharme y perderte…

Miedo de que nuestras vidas

queden rotas, desamparadas…

 

Si me marcho y se rompe

este breve tiempo de ilusión,

de entusiasmo,

de tener cerca tu agradable

olor de juventud,

de esas palabras  tuyas,

cada vez que nos encontramos,

que nos sentimos,

que nos miramos…

 

Tengo miedo a que

vuelvas a tu soledad,

a tus tristes recuerdos del pasado,

a que renuncies

ser mi ángel bueno,

mi príncipe salvador…

 

Si tengo que partir…

Constantemente, en cada instante,

estarás en mis pensamientos ,

en mis deseos…

Y siempre velaré por ti…

 

Si me quedo seré el más dichoso

de este mundo,

podré seguir protegiéndote,

acariciándote, soñándote,

y nadie podrá romper nuestra compañía,

nadie logrará separarnos,

nadie se atreverá a enfrentarnos,

a romper nuestro tiempo…

 

Tengo miedo…

Mucho miedo…

Si me voy o me quedo,

Temiendo nuestra separación,

pero mi alma romperá ese miedo…

 

Y entonces ese miedo será nuestro valor,

para seguir juntos eternamente…

Al caer la tarde en el lienzo norte

A la  memoria de Juan Aurelio Sánchez Tadeo

 

Terminaba la tarde,

una más de la primavera,

mi anhelo era llegar a ti,

sentirte,

ver tus ojos seductores,

tus manos generosas,

tus pechos amables.

 

Ya en la calle pateaba el suelo gris

cuesta abajo,

soñando con nuestro encuentro,

caminaba despacio,

saboreando tu llegar.

 

Atravesé…

El pequeño arco del Adaja

y siguiendo tu lienzo del poniente,

mi adorada muralla,

me acompañaste con ilusión

a mi deseado encuentro…

 

Sentado en una piedra gris,

con musgo que aun quedaba del invierno,

te esperé,

toda la tarde hasta bien entrada la noche,

llorando mi tristeza

sin lagrimas pero con mucho lamento …

 

El tiempo decía que no vendrías

me limpié con  rabia

las lagrimas de los ojos,

ansiaba convencerme que seguias amándome

y si no llegaste tendrías el por qué…

 

Roto por el anhelo de tu espera,

tu deseo era mi mayor dolor…

 

Volví triste cuesta arriba

en la dulce noche primaveral,

esperando que salieses a mi encuentro…

 

Ya en la cama te volví a anhelar…

 

Pasaron los días y llegó un e-mail,

pidiéndome perdón por la no cita de los dos,

tus razones eran vacías

pero sinceras y te perdoné…

 

Hoy volveré a bajar al caer la tarde,

en tu llegada  te abrazare tan fuerte

que sentirás dolor…

 

Y yo con el dolor de nuestro abrazo seré feliz…

 

No apareció… Ella…

 

Y mirando  sentado en la  piedra,

en arco del Carmen…

te vi, te sentí, oí tu voz,

desde el cielo habías vuelto, 

para estar siempre  cerca…

 

Cuando camine

por tu amada muralla…

 

vendrás tú mi llorado amigo…

Mi querido Aurelio…

Veinticinco

Tu mirada es limpia…

Tu sonrisa verdadera…

Tus manos calientes…

Tus ojos alegres…

Tu corazón grande…

Tu alma sentida…

 

Tu mirada limpia llegó a mi alma

compartiendo tu demanda,

tus ansias de dar todo

sin esperar nada,

tu urgente petición de comprensión…

 

Tu sonrisa verdadera es única,

ofrece algo diferente,

algo distinto necesario en cada petición,

si se cruza con la mía

siento tu emoción…

 

Tus manos calientes ofrecen energía,

amparo en los demás

mientras ayudan a matar el dolor,

son la fuente de ofrecer cada día

tus fuertes ansias de vivir…

 

Tus ojos alegres, contentos,

alborozados, gozosos,

dichosos, satisfechos,

sienten tu amistad,

tu devoción, tu afecto,

y quien te mira advierte tu adhesión…

 

Tu corazón grande, generoso,

bondadoso, noble,

abierto, valiente

se entrega sin tapujos,

sin condiciones,

sin malos rollos a los demás

 

Tu alma sentida, emotiva, tierna,

es lo más de ti,

es generosa, buena,

joven, cariñosa,

profunda, sensible,

es la mejor…

 

Necesito disfrutar eternamente

de tu mirada, de tu sonrisa,

de tus manos, de tus ojos,

de tu corazón, de tu alma…

Y de  tus veinticinco…

 

Y así viviré siempre la juventud…