Las siete espadas
En el viernes de dolor…
María te acompañamos,
en tu triste camino cerca,
del máximo abatimiento de tu hijo,
siete instantes de desdicha,s
on siete espadas que atraviesan
tu noble y dulce corazón.
Ante Simeón…
sentiste las profecías de dolor
que sería la vida de tu niño,
su joven muerte y los tormentos futuros,
fueron la primera espada,
que llegó a tu corazón.
Tierra del desierto…
Calor, camino sin fin hacia Egipto,
perdón al culpable… Herodes,
y mientras andabas
ya tenias tu corazón traspasado
con la segunda espada.
En el camino recuerdos…
Aquel día de sufrimiento,
cuando perdiste a tu amado hijo,
en Jerusalén…Tu tranquila espera era,
la tercera espada del corazón de la madre.
Maldito encuentro en la calle de la amargura,
tu hijo soportaba la dura cruz,
y de tu frágil cara brotaron lágrimas,
la cuarta espada rompió,
en el ya lastimado corazón
de la mujer dulce y fuerte.
Calvario, sacrificio del hijo,
amargura de la madre,
agonía en su ánimo…
Y la quinta espada entra casi sin sitio
en el doliente corazón de ella.
La sexta espada es más suave,
tiene entre sus brazos
el cuerpo del hijo amado,
del hijo muerto, del hijo sin dolor,
del hijo que siempre tendrá…
Otra espada dura va a su corazón,
cuando dejan frío y solo,
el cuerpo amado en el sepulcro, y
a no puede sufrir más
por que el sufrimiento es dulzura,
aguardando siempre tener más cerca ,
eternamente al hijo…
En el viernes de dolor…
María te acompañamos,
en tu triste camino cerca,
del máximo abatimiento de tu hijo,
siete instantes de desdicha,
son siete espadas que atraviesan
tu noble y dulce corazón.
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