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eljuglardetelares

Te sigo amando

 

 

Un año más…

Y llega tu día,

un día sincero, claro, diferente,

y como cada año

te sigo esperando…

 

Siempre recuerdo tus ojos,

tu boca, tu pelo, tu cuello

y sobre todo tú cuerpo…

 

Espero que algún año llegues,

dándome todo lo que en muchos años,

angustiado esperé…

 

Me conformo con tenerte cerca,

con sentirte, rozarte…

Y si me llega un beso tuyo…

Sentiré el edén.

 

Y tú…

¿Sigues recordándome…?

Sintiendo como aquella noche,

la única en que te sentí para mi,

cuando nos prometimos tantas cosas,

borradas ya por el tiempo….

No por mi corazón.

 

Cada año en este día te he anhelado,

deseado, amado con todas mis fuerzas,

después de romperme

Teniéndote cerca,

y que solo fueras para mi.

 

Tú ya me olvidaste…

No importa…

El dolor de tu abandono,

se suple por el amor sincero

que sigue brotando de mi corazón.

 

Si no me olvidaste…

Ven, quédate…

Te prometo que vivirás dichoso,

porque yo moriré

para hacerte la criatura más dichosa,

en esta dolorosa tierra de ilusiones perdidas.

 

Por favor ven…

Aunque solo sea

para ver tu sonrisa…

Lo necesito…

Para seguir despertando contigo.

La Plaza Mayor

Pasos y más pasos

cada día en diagonal,

losas que conservan  los recuerdos,

los anhelos de los primeros sentimientos

de la juventud.

 

Han pasado muchos años

y ya el pelo es casi blanco,

mis recuerdos siempre están vivos,

al llegar a la gran plaza

de piedra amarilla

conociendo  los sentimientos

del despertar a la vida ,

del comienzo de mi juventud.

 

Cuantas vueltas di entonces,

esperando verte cerca

y contarme lo que yo esperaba saber…

 

Y después pasó el tiempo,

 todo se quedó en desear la plaza,

en soñar la vida,

en la eterna espera del amor.

Una noche Fria

En la noche fría,

con la bufanda en el cuello,

vago despacio en busca de la ilusión,

mis pasos son temerosos y esparcidos,

sin deseos de llegar,

sin ganas de estar en esta noche,

sin ilusiones,

sin pesares,

con temores,

de  no volver a encontrar la confianza,

la calma.

 

Los tres magos pasan,

y yo siento más frío,

deseo sentir el mundo

y solo me atrevo a suspirar por ti,

por tu ilusión,

por la noche que llegará.

 

Y pasándola  despacio,

después,

el rudo y alegre despertar,

lleno de una no conocida imaginación,

en mi tradición que ya será tuya.

 

Tengo miedo que Melchor,

Gaspar y Baltasar,

no regresen  a tu asombrosa alma,

como lo hacen en la mía,

todos los seis  de enero.

 

Yo ya te sentiré siempre,

aunque tu olvides a mis tres reyes magos.

Un día especial

Al salir cada día a caminar,

a bregar con el pasado,

a creer en el presente,

cuando el sol frío de diciembre

hace única  la puerta del Alcázar

en la grandiosa muralla de mi ciudad.

 

Mis pasos se hacen cómplices de mis sueños y

empiezas a pensar en la realidad,

a llorar los tiempos olvidados y amados,

a respetar el daño de la sinrazón.

 

Entonces suena tu llamada en mi móvil,

suena el himno del Real y

al cogerlo se oye la voz,

de quien siempre está en mi pensamiento,

de quien siempre vive en mi recuerdo,

a quien llamo todas la noches

para poder gozar

y soñar las lances perdidos,

por el miedo,

en nuestra juventud,

a quien lloro en los momentos

de querer tener siempre su estar.

 

Me llamaste en un día especial,

en la mañana de nochebuena,

tu voz inundó todo mi cuerpo,

curó la tristeza de mi alma y

al llegar la noche,

la “noche buena”,

te imploraré y te notaré cerca…

Porqué tú sigues sintiéndome en ti.

Creer en la Navidad

Tu mirada…

Limpia, generosa , penetrante.

llega al corazón

de tus amigos dando…

Quien la recibe

cree en la Navidad…

 

Tus ojos…

Transparentes, alegres, generosos,

que dicen la verdad…

Cuando te mira

crees en la Navidad…

 

Tu sonrisa…

Graciosa, viva, ingeniosa,

llena de inocencia…

Al recogerla te inunda

la alegría y

crees en la Navidad

 

Tus manos…

Suaves, delicadas, agradables,

tersas en la ilusión…

Al sentirlas

crees en la Navidad…

 

Tu alma…

Gentil, donosa, lozana,

galana en la pasión…

Si llega a  mi alma

creeré en la Navidad…

 

Quisiera ser tú

Quisiera ser tú…

Quisiera amar y romper…

Quisiera enamorarme y ser libre…

 

Quisiera tener como tú,

el eterno amor correspondido,

y dar hasta la vida,

por esa generosa adhesión…

 

Quisiera luchar en los frentes de la juventud,

y dar todos mis encantos, mis triunfos

a ese amor siempre sumiso,

correspondido por aquello que iniciaste,

y quisiste desde el momento de la entrega

que siempre te adoró…

 

Si te dejó algún tiempo,

por no darle sus sueños románticos,

estuviste en sus pensamientos…

 

Tuvo el valor de volver a ti,

de pedirte perdón,

tú que siempre tuviste su amor,

su llegada la recibiste con ardor.

 

Es tan grande su devoción,

por llegar a lo mejor para ti,

que siempre tendrás su ilusión…

 

Tendrás su gran alma bella y joven,

será para ti el mejor aliciente,

para vivir en tus tristezas,

en tus enfermedades…

 

Te ayudó, te acarició, te acompañó,

te dio el mejor cariño que podías desear…

 

Quisiera ser como tú…

disfrutar su alma grande

en todo momento cerca,

apasionada a la vera de tu sentir…

 

Te exijo que nunca abandones…

Te pido que siempre estés…

Te reclamo que al final del largo camino,

Lleguéis juntos,

sintiendo como ahora vuestro amor…

Llegué Tarde

Llegué tarde,

esperando tu amor

que ya no es para mi…

Solo imagino en ser tuyo

y  tenerte en mi…

 

Mi soledad es ya eterna

nadie me podrá mirar,

querer, desear,

pasó mi tiempo,

todo se acaba

en mi alma rota, dura,

perdida de ti.

 

Espero una señal

que me de esperanza,

para sentirme sereno,

con deseos de volver

a vivir aquello

que en mi juventud

malgasté…

 

 Por qué llegaste tan tarde

a mi vida,

si estas tan cerca,

tan joven en mi corazón.

 

Mis lagrimas son

el único disfrute de ti,

de tus endemoniados

y generosos ojos,

de tu boca que tanto sueño,

de tu cuerpo tan perfecto,

tan lleno de vida 

que quiero gozar,

tus manos que al rozar

las mías siento el edem ,

tus abrazos fuertes

en una noche robada,

imposible de llegar.

 

Sé que nunca te tendré,

pero deseo con estar cerca de ti,

compartir tus ambiciones, tus caricias…

Y tus malos rollos,

que serán para mi,

y tú no sufrirás por lo malo,

ya estoy yo,

tú serás siempre algo diferente,

serás si esperanza eterna

hasta que mi vela se apague…

 

Y entonces seré libre…

Y estaré eternamente enamorado…

Y correspondido

en mi gran fantasía de fervor…

El teatro Principal

      Hace algunas semanas tuve el honor de visitar la bella y castellana ciudad de Zamora, el Ayuntamiento de esta ciudad nos recibió en un coqueto teatro principal, llamado “ la bombonera “ por todos los zamoranos. Dentro de unos meses cumplirá cuatrocientos años y piensan todos sus habitantes celebrarlo a lo grande, es pequeño pero con todos los requisitos y exigencias de los mejores teatros, su patio de butacas, los palcos de proscenio, los de anfiteatro las plateas y tres pisos; el telón era impresionante con pinturas alegóricas a su ciudad  y a los años pasados, sus miradores, agujeros disimulados para que los actores vean al público a telón cerrado. Quisiera ser zamorano, vivir en esta bonita ciudad y poder disfrutar de este teatro ideal. Sentí una gran envidia sana y a la vez un gran enfado que me duró varios días.
        Pensaba en nuestro añorado “ teatro principal “.Por qué no se conservó  y restauró para poder disfrutar en nuestros días de un teatro clásico y bonito todos los abulenses amantes del arte de Talía, que pena que ahora no lo tengamos. En fin ya no valen lamentaciones y pienso que no hizo buen negocio la empresa que acabó con él, pues aparte de un no muy grande bar de copas no hay en su dependencias ninguna otra utilidad. Fuimos cobardes los abulenses para que se llevara a efecto la canallada de destruirlo. Recuerdo el primer teatro principal con todos sus palcos laterales, el patio de butacas y sus tres pisos; en aquel escenario fue mi debut teatral como actor, utilizamos sus antiguos camerinos durante dos días todos los compañeros de curso que teníamos que representar la obra, no recuerdo su titulo, era un tema apropiado para estudiantes de la “galería salesiana “.
       El trama exponía la vida de algunos estudiantes que compartían casa, lo que más claro tengo de la  intervención en el sainete en gran debut, tenía que entrar y hablar con dos compañeros que estaban preparando  una noche de juerga  y algarabía, entraba cantando y elegí una canción de moda en aquella época de Domenico Moduño “ Volare..” , mi voz para cantar es nula y la carcajada del público al oírme fue unánime, después que pasaron las risas y ya en el escenario decía: _el español cuando canta o rabia o no tiene blanca ...Y yo vengo aquí como un cesante hambriento ... -   El sainete tuvo éxito hasta nos auguraron un gran porvenir en el arte de las tablas. Siempre que oigo este tema, que es una gran canción y que me priva, recuerdo a mi soñado teatro principal.
        También pienso en la primera reforma que le hicieron  para poder proyectar en él el novedoso “ cinemascope “ y fui a ver esa primera película de esta modalidad, era una del oeste “ El jardín del diablo “. La película fue una pasada, un sonido impresionante, nada con el actual de las salas de los multicines, y las imágenes eran más grandes y claras, pero habían desgraciado para siempre el teatro el teatro, le quitaron los palcos laterales, casi todo el escenario, no me gustó entonces y ahora cada vez que lo pienso me subleva que el “ séptimo arte “ llegase arrasando al querido “ arte de Talía “. 
        El negocio cinematográfico en nuestra ciudad por aquellos años fue grande y posteriormente un empresario fuerte se cargó casi todas las salas de la ciudad bajándolos precios de las entradas y llegó así el cierre del teatro que en años posteriores  fue interiormente demolido para hacer pisos, apartamentos y oficinas; gracias a Dios dejaron la fachada principal con los balcones preciosos que lo presidía y la puerta, ahora en mal estado.
         De esas dos puertas entonces una era para el teatro y la otra para el salón de baile, el mejor día para ir aligar era el jueves. Me contaba mi padre que en el salón de baile, antes de la guerra, era la cita del gran baile del carnaval que en los años treinta se celebraba con gran auge. Que gran teatro tendríamos si se hubiese remodelado, si alguien hubiera pensado en unir el baile del “ tranca “ y el teatro. Mi soñado teatro principal.