Tres palabras
“ Está muy abajo ”
Tres palabras…
Tres malditas palabras,
solo fueron tres
las que rompieron mi alma…
Tantas ilusiones…
Tantos sueños…
Tantas esperanzas rotas
por solo tres palabras…
Roto por el cansancio,
solo ,
caminé triste,
mojando mis mejillas
por las lagrimas,
que brotaban ya,
al atravesar el arco
cuadrado de la muralla…
¿Por qué...
no puedo ser feliz?
como los demás,
¿Qué delito he cometido?...
Para que la vida sea tan rastrera,
tan maldita,
tan sin nada…
Un sueño feliz
roto en un instante,
muerto, olvidado,
por solo tres palabras,
nunca lo sabrás,
nunca te exigiré nada,
nunca conocerás
la amargura que brota,
en este maldito
día capicúa…
Mis lagrimas serán la cura
de mis desertados días,
de mis sueños
nunca comprendidos,
¿por qué… me castigas así?,
¿por qué?
no puedo
tener algunos momentos,
de los pocos que me quedan,
felices, maravillosos,
nuestros en su esplendor…
A quién he matado…
A quién he maldecido…
A quién he despreciado,
para que me castigues así…
¿Merece la pena seguir viviendo?
Para seguir luchando…
Solo te ofrecí mis caricias,
mis ilusiones compartidas;
nunca llegaré a darte todo,
para compensar
aquel día de felicidad,
de esperanza,
de ilusión que tu me diste…
Lloraré muchas noches solo,
jamás sabrás que es por ti;
solo tres palabras…
“Está muy abajo”…
Tres perversas palabras,
que rompieron
mi última ilusión…